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I Ching y los cambios en las organizaciones – El modelo

“Configuraciones que adoptan los grupos de trabajo”

Un verdadero grupo de trabajo, un equipo, consta de tres elementos principales:

  • el grupo, o conjunto de personas que opera dentro de un determinado espacio físico o virtual
  • los fines, o continuum de propósitos formado por la visión de futuro de la organización, los objetivos y las metas
  • el liderazgo, o función ductora de las actividades del grupo, ejercida a través de personas -los líderes- los sistemas y del propio entorno organizativo

Además, entre estos tres elementos ha de existir comprensión. Es decir, el grupo ha de comprender tanto los fines que le impulsan como el liderazgo que le guía; el liderazgo ha de comprender tanto al grupo y sus necesidades como los fines que persigue; y los fines han de comprender -tener en cuenta- el liderazgo y el grupo.

Estos conceptos derivan de ideas expuestas originalmente por Ronald L. Hubbard, fundador de la controvertida Scientology (Cienciología), quien en algunas de sus obras realiza interesantes reflexiones sobre el trabajo, como epicentro de nuestras vidas.

Por otra parte -y esto es cosecha mía- podemos considerar que la vida organizativa transcurre en dos planos o dimensiones diferentes: Un plano efectivo, en el que se encuentran los aspectos formales del trabajo, con sus estrategias, políticas, procesos, cargos, sistemas, normas y procedimientos; y un plano afectivo, el cual comprende la dinámica de las emociones, sentimientos y formas particulares de relacionarnos y convivir que tenemos las personas.

Es decir, que toda organización tiene un carácter bimodal, pues es a la vez efectiva -logra sus fines- y afectiva -las personas viven y se relacionan dentro de ella.

 bimodal

Tomando en consideración estas dos perspectivas, el concepto del verdadero grupo o equipo y el de la organización bimodal, podemos construir una serie de hexagramas -grafismos de seis elementos- a semejanza de los que ilustran el milenario libro chino de los cambios, el I Ching.

Si ordenamos los elementos constitutivos de un equipo, tanto en el plano afectivo como en el efectivo, de abajo hacia arriba, obtendríamos lo siguiente:

Elementos constitutivos de un equipo

elementos

En la base de toda organización se encuentra el grupo afectivo (I), es decir, el conjunto de personas que provee la energía humana para que el grupo exista.

Después, en la segunda posición (II) estaría la función conductora de los afectos, o sea el liderazgo afectivo, ese que motiva al grupo hacia los fines afectivos (III), hacia los intereses que tienen los miembros de un grupo humano.

Subiendo en la tabla nos encontraríamos con el grupo efectivo (IV), representado por la estructura organizativa, con sus roles y cargos, el cual es dirigido por el liderazgo efectivo o formal (V), ese que guía al grupo hacia la consecución de los fines formales de la organización, hacia los resultados esperados (VI).

Dentro del esquema resultante, a cada uno de los seis elementos de la tabla se les podrían asignar dos valores posibles, cero (0) cuando el elemento en cuestión se encuentra ausente o muy poco desarrollado y uno (1), cuando el elemento está plenamente presente.

Si representáramos estos elementos siguiendo el método del I Ching, con una línea entera, para el valor “1”, o con una línea partida, para el valor “0”, podríamos construir interesantes hexagramas que narrarían 64 momentos de la vida de una organización.

En el artículo siguiente veremos una aplicación práctica de este modelo, al diseño de estrategias para el desarrollo organizativo.

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Vladimir Gómez Carpio
Consultor en procesos de transformación personal y organizativa
www.trinodus.com

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